“Buenos días, señor Phelps”. Así empezaba una de las mejores series de TV de todos los tiempos. Era: Misión Imposible y no tenía nada que ver con las películas hechas actualmente. Se hicieron siete temporadas y, al menos, los cuatro primeras mantienen un ritmo magnífico en el guión, son prácticamente perfectas. Se trataba de un equipo de Fuerza de Misiones Imposibles, cuyo jefe (como recordareis algunos) era James Phelps (interpretado por Peter Graves) quien tenía que ir, al principio, a sitios recónditos donde solía encontrar un sobre y una grabadora con una misión misteriosa, casi siempre imposible, por supuesto. El equipo estaba tan bien conformado que conseguían mediante las más ingeniosas estrategias lograr sus objetivos con una infinidad de trucos y engaños. En la primera temporada, el jefazo era Daniel Briggs, pero el actor abandonó su personaje debido a cuestiones de trabajo y religiosas (sin mucho sentido). El grupo lo integraban, además, un joven Martin Landau en el papel de Rollin Hand, (el hombre de un millón de caras), Barbara Bain en el papel de la seductora Cinnamon, Greg Morris hacia de Barney Collier (para mí el amo), un experto en electrónica y el musculoso Peter Lupus como Willy, siempre tan eficaz. Los cinco personajes interpretaban una obra dentro de una obra y los villanos, cuando descubrían que habían sido víctimas de una farsa y que habían sido desarticulados todos sus maléficos planes, se sentían completamente ridículos. Después de tres temporadas, Bain y Landau abandonaron las misiones imposibles, y los sustituyeron Leonard Nimoy (más conocido por Strak Trek) como el Gran Paris, también siempre eficaz.
Yo siempre las veía desde pequeña, de hecho, tenía grabados en VHS algunos capítulos, pero ahora que las han sacado en DVD, mmmm ¡cómo me paso las tardes! Y es que yo siempre he dicho que los guionistas de esa serie, eran unos virtuosos, yo es que sería incapaz de escribir algo así. Y es que, de todas maneras, a día de hoy, en Hollywood ya no hay quien escriba así. Las películas carecen de guión y casi de argumento, son prácticamente anécdotas, y en muchas ocasiones, cuando salgo del cine digo, mmmm ¿Pero qué es lo que he visto? Es que no tienen ni idea, y cada vez que veo la imagen de Tom Cruise colgado bocabajo, se me revuelve todo, porque eso no es Misión Imposible, tal como la crearon a finales de los años sesenta.
Eran tan buenos estos capítulos que las volvieron a rehacer en 1988, también con Peter Graves. Yo estas no las he visto, pero tengo curiosidad a ver qué tal serán, aunque bueno, yo creo que habrán perdido ese encanto que tenían las otras. Yo os animo a verlas, porque la verdad, merecen la pena y ahora que las han sacado, ya veréis.

